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Faroles de papel

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26 de noviembre de 2011

La enseñanza de lengua inglesa bajo la dominación japonesa (III)

Esta es la traducción del artículo “English Education Under Japanese Rule (III)”, publicado en The Korea Times el 13 de agosto de 2008: http://www.koreatimes.co.kr/www/news/special/2008/10/181_29311.html [Consulta: martes 21 de octubre de 2008]
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Éste es el 14º en la serie de artículos sobre la enseñanza de lengua inglesa en Corea – ED


Por: Kim Eun-gyong
Traducción: Patricia Noemí Duarte


En 1919, después de una década de dura dominación japonesa, los movimientos nacionalistas indirectos o implícitos de los coreanos, conducidos por grupos encubiertos o exiliados o restringidos a actividades educativas, explotaron por todos los medios en un movimiento de independencia a escala nacional. El movimiento, llamado Movimiento del 1º de Marzo, comenzó el 1 de marzo de 1919, dos días antes de los ritos de entierro de Gojong, un acontecimiento que atrajo a miles de coreanos a la capital desde todos los puntos del país.

Más de medio millón de coreanos participó en el movimiento durante los siguientes dos meses. Japón quedó desconcertado por la enormidad y la organización de las manifestaciones. El movimiento y su brutal represión por parte de Japón recibieron publicidad internacional. Se había aceptado que Corea era una colonia floreciente conforme al dominio benevolente de Japón. Pero el mundo fue despertado a un nuevo entendimiento de la propaganda deformada de Japón, de que los coreanos se habían sometido al dominio colonial de buen grado.

Aunque el Movimiento del 1º de Marzo fue severamente suprimido, dejó un impacto perdurable tanto en los coreanos como en el gobierno colonial. Los coreanos fueron animados con un nuevo sentido de convicción de su independencia. Fueron formadas un gran número de organizaciones independentistas secretas. La más importante fue el gobierno en el exilio en Shanghai: el Gobierno Provisional de Corea. También aumentó el interés en los estudios de lengua coreana, literatura, historia, folklore, y arte.

Para el gobierno colonial, el movimiento hizo inevitable que aquel cambiara su política colonial, aunque fuera sólo superficialmente. El gobierno japonés, impresionado, comprendió que su gobierno represivo militar no había sido eficaz, y que tenía que aliviar la tensión creada por el movimiento y la hostilidad de los coreanos en contra de los japoneses. El recién elegido primer ministro Hara Kei y su gobierno promovieron la “Nissen yuwa” o la “Armonía entre Japón y Corea”, y adoptaron una nueva política más clemente, conciliatoria, llamada la “política cultural” o “Bunka seiji”. El general Hasegawa fue llamado a Japón, y Hara designó al Almirante Saito Makoto como el nuevo Gobernador-General, en agosto de 1919.

Saito suprimió el sistema militar de policía e introdujo la Alta Policía para un control más eficiente, necesario para la conciliadora “política cultural”. Ya no se requirió más que el personal de las escuelas llevara espadas. Fue realizado un acercamiento más flexible al control de publicación: en enero de 1920, el Gobierno-General permitió la publicación de varios periódicos coreanos y un número de revistas y publicaciones políticas.

Además, la nueva administración de Saito tomó la reforma educativa como su principal prioridad, e hizo grandes cambios. Ante todo, el Gobierno-General dejó de hacer énfasis en la anterior política de asimilación forzada. La Segunda Ordenanza para la Educación de Joseon en 1922 abordó la espinosa cuestión de los sistemas escolares discriminatorios para coreanos y japoneses, que había sido una fuente principal de las protestas de los estudiantes en contra del gobierno colonial. El gobierno amplió los años escolares requeridos para estudiantes coreanos a la misma cantidad que los de los japoneses, y permitió escuelas para maestros y educación superior.[1]

Además, como política conciliatoria, el gobierno colonial aumentó el empleo de personal coreano. En 1924, por primera vez desde el protectorado, un coreano, Yi Jin-ho, fue designado como jefe de la Oficina de Educación, una muestra del discurso del gobierno de que, en la nueva administración, las voces de los coreanos estaban siendo escuchadas.

La segunda Ordenanza Para la Educación de Joseon de 1922 también permitió el establecimiento de estudios superiores de cuatro años, y colocó los estudios post-secundarios bajo un solo sistema de educación. Fortalecidos por el extendido movimiento nacionalista de 1919, los coreanos hicieron una campaña a favor del establecimiento de una universidad independiente del gobierno colonial, y recogieron fondos a escala nacional. Como reacción en contra de estos esfuerzos, el gobierno colonial abrió la Universidad Imperial Gyeongseong (Keijo o Seúl), la primera universidad en Corea, en 1924.

Durante los años de 1920, con el establecimiento de la Universidad Imperial Gyeongseong, el gobierno colonial introdujo un sistema de exámenes de ingreso a la universidad, un retorno del sistema de examen de servicio civil Confuciano. La restauración o el reforzamiento del sistema de examen en las colonias por parte de Japón han tenido una amplia y duradera influencia sobre la educación coreana y la sociedad. En la sociedad coreana actual, así como en otras partes del Asia Oriental, los exámenes de entrada a la universidad juegan un papel muy importante: los exámenes conectan la educación de alguien con su capacidad de adquirir el estado social deseado. Y el buen desempeño en los exámenes es visto como una garantía del éxito en la sociedad provocando, por lo tanto, la competencia feroz entre los estudiantes secundarios.[2]

Además, el Gobierno-General suprimió todos los programas de formación de profesores existentes –temporales o auxiliares– y estableció escuelas normales. Hacia 1923, había establecido una escuela normal del gobierno y trece escuelas normales provinciales/públicas. Cursos de capacitación separados fueron ofrecidos para maestros de escuela primaria (para niños japoneses) y maestros de escuelas comunes (para coreanos). Los graduados de las escuelas normales tenían el empleo garantizado; por ese motivo, las escuelas normales disfrutaron de popularidad.

Para las escuelas post-primarias, los coreanos recibían formación en educación en Japón o en los Estados Unidos. En 1920, el gobierno permitió el estudio privado en el extranjero, y en 1922 adoptó un programa de estudio en el extranjero patrocinado por el gobierno. La mayoría de los estudiantes coreanos en Japón recibió formación en educación avanzada, sobre todo en escuelas normales superiores, mientras que algunos coreanos fueron a los Estados Unidos para estudios de postgrado, y entraron en contacto directo con filosofías educativas progresivas como la de Dewey y la de Kilpatrick.

Después de su regreso, los profesores instruidos en Japón dieron clases en escuelas del gobierno/públicas, mientras que los profesores educados en Estados Unidos lo hicieron en escuelas privadas, en escuelas de misioneros. Los dos grupos sostuvieron posiciones diferentes en teorías y prácticas educativas, pero los educados en Japón excedieron largamente en número a los influidos por EE.UU. Bajo el control del ambiente educativo por parte del gobierno colonial, los educados en Japón se extendieron a través de varios sectores importantes de la educación, sentando las bases para una significativa y perdurable influencia sobre la educación de Corea. El campo de la educación de lengua inglesa no ha sido ninguna excepción a este fenómeno.

En la Revisión de las Regulaciones de la Escuela Privada de marzo de 1920, el gobierno disminuyó sus restricciones contra los planes de estudios de las escuelas privadas y las cualificaciones de los profesores. Ahora, los profesores de las materias particulares –como el coreano e idiomas extranjeros– no requerían tener manejo de la lengua japonesa. A través de su habilidad de un inglés fluido, el acercamiento condescendiente de Saito atrajo a los misioneros a su lado. Además, uno de los cambios notables observados en la nueva política educativa fue el reforzamiento de la educación de lengua inglesa.


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Kim Eun-gyong es profesora asociada de lingüística aplicada y decano asociado del Centro para Asuntos Internacionales, Universidad de Información y Comunicaciones (ICU) en Daejeon. Ella puede ser encontrada en egkimrivera@icu.ac.kr.

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[1] Nota de traducción: la expresión “educación superior” o universitaria es utilizada para traducir “college education”, según el sistema de educación en los Estados Unidos.

[2] Nota de traducción: la expresión “estudiantes secundarios” es utilizada para traducir “high-school students”.