Image Hosted by ImageShack.us
By dikaiosine at 2012-08-25

2008/11/12

Otoño en Seúl (Fall Season in Seoul)

Dicen que el otoño es la mejor estación en Corea. Y, después de haber estado aquí desde la primavera, coincido totalmente con esta afirmación (dicen que el invierno es insufrible). Los días son mayormente soleados, el aire está limpio, el cielo se ve azul, y los colores del otoño abundan por todas partes: rojo, bourdeux, anaranjado, y el clásico amarillo de cuadras y cuadras de Gingko Biloba.

La temperatura de estos días se acerca lo que, en Córdoba, son las temperaturas de invierno. Así que, mientras los seulitas usan abrigos livianos, y se ven relativamente pocos gorros y bufandas en la ciudad todavía, yo salgo abrigada como si me fuera al polo norte. Pero, aun así, los días son “especiales” para realizar caminatas. La única precaución es que hay que salir temprano porque los días son muy cortos. Amanece a las 7 hs, y a las 18 hs ya es de noche (en invierno anochece más temprano aun).

Pero el frío se siente solamente en la calle, ya que todos los ambientes están calefaccionados. En algunos lugares, hasta hace calor, por ejemplo, en el interior de los vagones del subterráneo. Por tanto, así como el gran calor y la alta humedad del verano no detienen a los seulitas en sus actividades, tampoco lo hacen las bajas temperaturas.

Para que tengan una idea de cómo es esta estación, aquí les dejo unas fotos de los alrededores de Gyeongbokgung y Samcheongdong-gil, en donde abundan los árboles de Ginko Biloba.














2008/11/05

Biblioteca Nacional de Corea y Biblioteca de la Asamblea Nacional de Corea: Guía rápida para el investigador que no sabe coreano

(The National Library of Korea and The National Assembly Library of Korea)

La Biblioteca Nacional de Corea es un lugar muy hermoso y con una colección de materiales muy importante. En estos momentos está en plena obra, porque están construyendo un importante edificio delante del edificio principal, para el servicio digital.

Edificio principal de la biblioteca



Así quedará el complejo cuando esté terminado



A pesar de todos los servicios que ofrece la biblioteca relacionados con los soportes papel, microfilm o digital, recomiendo que sea la última instancia de búsqueda, ya que el sistema para acceder a ellos es bastante complicado, e implica dedicar mucho tiempo exclusivamente para ir a consultarlos. Además, la biblioteca está bastante alejada del centro de Seúl (Línea 3 o Línea 7, Express Bus Terminal Station, Salida 5, unos 30 minutos desde Gwanhwamun y 15 minutos caminando). Pero, si aun así, no hay otra opción que ir a la biblioteca, acá explico los pasos a seguir.

1. Buscar en Internet

Lo mejor que uno puede hacer antes de ir a cualquier biblioteca –si no se sabe coreano– es realizar la búsqueda del material en casa, vía internet. Una cosa importante a tener en cuenta es que los catálogos en línea no siempre tienen la versión en inglés del Website. Este es el caso de la Biblioteca Nacional. Pero no hay que desesperarse, sino buscar con paciencia. Como esto puede llevar mucho tiempo, es mejor hacerlo antes.

La versión coreana del Website está en http://www.nl.go.kr. Una vez allí, buscar la ventana al lado de “자료찾기” y escribir el título del libro o las keywords en inglés, y clickear en “검색”. Imprimir o anotar los datos completos, incluyendo el lugar de ubicación del material, es decir, en qué piso está. La mayoría están en el “1층” o 1º piso, pero si es microfilm estará en 5º piso, por ejemplo. Esto puede parecer exagerado, pero puede pasar algo muy curioso: que uno encuentre el material vía internet, y que los empleados de la biblioteca no lo encuentren en el sistema cuando uno lo solicita. Me pasó más de una vez.

2. Registrarse

Cuando uno llega por primera vez a la Biblioteca Nacional de Corea debe registrarse en un lugar de pequeñas dimensiones, ubicado a la izquierda, frente al lugar donde están los lockers. Las empleadas son muy amables, y lo ayudan a uno a entender el sistema, aunque éste tiene la opción en inglés. Datos completos, un nickname y una clave, posibilitan que a uno le den un pase por un día, una tarjeta electrónica.

Tarjeta electrónica



3. Dejar las pertenencias en el locker

Una vez registrado, el siguiente paso es dirigirse al frente y pedir la llave de un locker. Para eso hay que entregar la cédula o el pasaporte. Ahí también uno puede buscar una bolsa plática transparente para guardar papel, lapicera, cámara digital, laptop, etc. Detrás de los mostradores de atención están las salas de los lockers.

Lockers



Cerca de los lockers hay máquinas de café y gaseosas, y los diarios del día. Un poco más allá está una tienda de souvenieres con algunos muy buenos precios, casi tan buenos como Insadong, pero nunca tanto como Namdaemun.

4. Buscar en las computadoras

Una vez que uno pasa por las máquinas con la tarjeta electrónica –tal como lo hace habitualmente en el subterrráneo–puede acceder a la sala de pedidos y lectura del 1º piso, o a los ascensores para dirigirse a los demás niveles. Aunque uno lleve toda la información preparada, hay que pasar por el sistema informático, porque la solicitud de los libros se realiza vía internet.

Y aquí está el problema, porque la Website no tiene opción en inglés. Por tanto, hay que buscar un instructivo que está al lado de las máquinas. Este instructivo también está sólo en coreano. Así que, con tiempo y paciencia, hay que ir siguiendo las instrucciones. Pero, como son muy gráficas, se puede hacer una vez que se ha superado la primera mala impresión.

Instructivo para solicitar material en la Biblioteca Nacional de Corea (clickear sobre la imagen para ampliar)




5. Esperar, esperar y esperar

Si logramos que nuestro nombre aparezca en una ventana con el detalle –en coreano– de sabe Dios qué cosa, la peor parte está superada. Ahora sólo queda esperar. Porque el promedio de espera son veinte minutos. Una vez esperé sólo 15 y otra vez esperé más de una hora. Por tanto, mejor llevarse algo para hacer, o buscar otra cosa que se necesite en otro piso. En la sala hay conexiones para laptop, y es muy común ver a la gente trabajando en ellas. A otros, simplemente, durmiendo.

Sala de lectura





Cuando el material solicitado está listo para consulta, el nombre de uno aparece en un cartel que está sobre el mostrador de entrega. Además de eso, el cartel da mucha más información, como por ejemplo, el horario de atención de la biblioteca, el horario de solicitud de materiales, etc. Pero si uno no sabe coreano, el nombre en alfabeto latino resaltará en medio de las letras coreanas. Y si uno no se da cuenta, los mismos empleados lo llaman. Así que hay que dirigirse al mostrador, colocar la tarjeta electrónica sobre una superficie para ser leída, y llevar el libro. Obviamente hay que leerlo en el lugar o digitalizarlo.

Cartel en donde se anuncian los nombres




Una vez que se termina con el material, hay que regresar al mostrador, entregarlo, y colocar nuevamente la tarjeta sobre la superficie lectora. Ya afuera de la sala, se deposita la tarjeta en la máquina, se buscan las cosas del locker, y se entrega la llave para que le devuelvan a uno la cédula o el pasaporte. Y, si uno tiene suerte, capaz que aun le alcance el día para hacer otras cosas.


Biblioteca de la Asamblea Nacional de Corea


La Biblioteca de la Asamblea Nacional de Corea se encuentra en el predio de la Asamblea Nacional (Línea 5, Yeouido Station). Tiene un sistema igual al de la Biblioteca Nacional. Aunque, después de haber transitado por ésta todo otro trámite es más sencillo. Aquí también las empleadas son muy amables, y lo ayudan a uno a llenar los formularios.

Edificio principal





Lo que no sé de este lugar es cómo pedir el material a través de las computadoras. La razón es que consulté sólo un material, llevé todos los datos escritos, y lo entregué directamente a los empleados.

Sala de lectura en el 1º piso



Pero el registro personal, la tarjeta electrónica, los lockers (aunque aquí no tienen llave sino que uno ingresa una clave personal de cuatro dígitos antes de cerrar la puerta), las máquinas lectoras, el cartel anunciador, son iguales que en la Biblioteca Nacional.

Tarjeta electrónica

2008/10/23

El fenómeno de las iglesias cristianas en Seúl II: Yoido Full Gospel Church (Seoul Christian Churches Phenomenon II: Yoido Full Gospel Church)

Según el artículo “¿Cuáles son las iglesias más grandes del mundo?” (http://www.dci.org.uk/espanol/grandes.htm), esta es la lista de las veinte principales, teniendo en cuenta la cantidad de asistentes y no la de afiliaciones, que es mucho mayor. Las iglesias más grandes del mundo son:

1. Yoido Full Gospel Church, Seoul, Korea (253,000)
2. Works and Mission Baptists Church, Abidjan, Ivory Coast (150,000)
3. Yotabeche Methodist P. Church, Santiago, Chile (150,000)
4. Mision Carismatica Internacional, Bogota, Colombia (150,000)
5. Deeper Life Bible Church, Lagos, Nigeria (120,000)
6. Elim Church, San Salvador, El Salvador (117,000)
7. Nambu Full Gospel, Seoul, Korea (110,000)
8. AOG Grace and Truth, Kyanggi-do, Korea (105,000)
9. Kum Ran Methodist, Seoul, Korea (80,000)
10. Vision de Futuro, Santa Fe, Argentina (70,000)
11. Ondas del Luz, Buenos Aires, Argentina (70,000)
12. Young Nak Presbyterian Church, S. Korea (60,000)
13. Winners Chapel, Ota, Nigeria (50,000)
14. Yesu Darbar, Allahabad Agricultural Institute, India (40,000-80,000)
15. Soong Eui Methodist, Inchon, Korea (47,000)
16. Ministeria La Cosecha, San Pedro Sula, Honduras (35,000)
17. Chattisgarh/Madhya Pradesh House Church Network, India (30,000)

No sólo han crecido las iglesias cristianas en Corea, sino que en Seúl se encuentran algunas de las más grandes del mundo.

Días pasado tuve la oportunidad de visitar la más grande del mundo: Yoido Full Gospel Church. Fue fundada el 18 de mayo de 1958 por David Yonggi Cho y su suegra Choi Ja-shil, ambos pastores.

Yoido Full Gospel Church





El templo es muy grande y –según Wikipedia–
tiene capacidad para 12.000 personas, y si se incluyen los edificios anexos, esta cifra se elevaría a 26.000. Todavía no he corroborado el dato por otras vías, pero aunque fuera la mitad de eso, ya impresionaría a cualquiera. El templo tiene forma circular, y dos plantas principales. Pero como los bancos están en forma de anfiteatro, cada planta tiene varios metros de altura.






La ceremonia que presencié fue particular porque se retiraban del servicio activo unos cincuenta pastores, se nombraban un centenar de nuevos y unos doscientos diáconos y diaconisas. Sin embargo, quedó en clara evidencia de que el culto que celebran es evangélico pentecostal, ya que los fieles cantan y aplauden canciones con mucho ritmo.

El coro -de ciento veinticinco personas, a la derecha del púlpito– acompañaba a dos tenores y una soprano, que interpretaron algunas canciones, mientras el director de orquesta dirigía a ésta, ubicada delante del coro.



Como llegué sobre la hora, el lugar estaba más que lleno. Así que me mandaron al segundo piso, en donde alcancé a divisar el cartel “For Foreigners”, que suelen ser lugares reservados en las iglesias para extranjeros, provistos de aparatos para interpretación simultánea. Por supuesto que también estaba todo lleno, pero me acomodé en un lugar desde donde pude seguir la ceremonia.

Provista del aparato, pude seguir lo que sucedía con interpretación simultánea, especialmente el sermón. En otros canales había interpretación en chino y en japonés. Incluso la letra de las canciones eran traducidas, aunque el volumen de toda la gente cantando era tan alto que no podía escucharlas bien.

Como el lugar es tan grande, fue difícil saca fotografías que detallaran lo que estaba sucediendo, razón por la cual opté por tomarlas directamente de las pantallas gigantes.




Una de las cuestiones que llamó más mi atención es el hecho de que tal cantidad de personas se movieran ordenadamente. Esto fue gracias a la gran cantidad de servidores que van indicando hacia donde uno debe dirigirse. Y la gente sigue las instrucciones sin chistar.

Cuando terminó la ceremonia, salimos del recinto por un lugar diferente respecto a por donde habíamos entrado. Lo hicimos por unos corredores anchos y con rampas –que corrían en forma de espiral– que nos condujeron hacia una salida en uno de los costados del templo. Toda la ceremonia duró alrededor de una hora y media.

Para más información:
• Página oficial de la iglesia: http://spanish.fgtv.com, o en inglés: http://english.fgtv.com
• Wikipedia: http://en.wikipedia.org/wiki/Yoido_Full_Gospel_Church

2008/10/14

Cómo estudiar coreano y no morir en el intento (How to learn Korean and not to die in the attempt)

Quiero dedicar este post a todos los que se esfuerzan en estudiar coreano, aunque obtengan pocos resultados (como en mi caso).

La intención de este post es comentar algunas cuestiones a tener presente si quieres venir a Seúl a estudiar coreano en la universidad, y tienes más de treinta años. Las he resumido en diez afirmaciones. Éstas son el fruto de haber estado más de cinco meses en el sistema universitario intentando aprender la lengua coreana, y de haber conversado largas horas con extranjeros que también procuran hacerlo. Obviamente, responden a mi particular punto de vista, y no tienen que ser tomadas necesariamente como afirmaciones categóricas.

1. El coreano es un idioma alfabético, pero está lleno de excepciones.

Uno de los principales orgullos del pueblo coreano es su lengua y el alfabeto coreano o Hangeul. El coreano es alfabético, porque con sólo veinticuatro letras y algunas combinaciones –que las llevan a cuarenta– se puede escribir casi cualquier sonido (la excepción son los sonidos con “f” ya que no existe en Hangeul).

Cada letra del alfabeto tiene un sonido específico y, para escribir una palabra, la unidad mínima es una sílaba compuesta, al menos, por una consonante y una vocal. Pero una vez armada la palabra, hay una serie de excepciones en la pronunciación, que hace que uno se pierda, y tenga que pensar dos veces antes de leer en voz alta.

Por otra parte, la gramática es completamente diferente al español o al inglés. Pero no es sólo el hecho de que el verbo siempre vaya al final, y que haya una serie de “partículas” –algo parecido a los sufijos en español– que se agreguen al final de los sustantivos o verbos, cambiando su función. Sino que la lengua coreana responde a una visión del mundo que es muy diferente a la occidental.

2. El coreano no se puede estudiar por sí mismo.

Hay cursos de coreano en internet auspiciados por el gobierno, y que son muy buenos. Pero parece ser muy difícil que alguien pueda estudiar esta lengua por su propia cuenta. Y el estar viviendo en Seúl por un largo tiempo tampoco garantiza que se pueda aprender coreano. Son varios los casos que he visto en estos meses.

Están las mujeres casadas con coreanos, y que han venido a vivir a Seúl o los hombres casados con coreanas. Están los británicos, australianos o norteamericanos –estadounidenses y canadienses– que están trabajando dando clases de inglés aquí. Y los coreanos que han crecido fuera de Corea, y han regresado a estudiar en la Universidad. Todos tienen algo en común: dificultades con la lengua coreana.

Entre mis compañeros, uno de ellos hacía dos años que estaba viviendo aquí, y comentaba las dificultades para aprender la lengua sin saber la gramática. Por eso había decidido inscribirse en la Universidad. Lo mismo decían otros compañeros que estaban casados con coreanas. Pero la diferencia se notó a medida que pasaron las semanas, ya que los esposos de coreanas avanzaron en la lengua más rápidamente que mi otro compañero, cuya esposa es europea.

Esto parece no aplicarse al caso de las mujeres casadas con coreanos, ya que los hombres tienen menos tiempo y paciencia para ayudar a sus esposas con el estudio. Los coreanos étnicos también avanzan rápidamente en el aprendizaje porque, según comentan, toda la vida han escuchado a los padres hablar coreano.

Un caso diferente es el de las mujeres de otros países asiáticos que llegan a Corea para casarse con campesinos. Es un problema social muy candente en este momento, pero que tiene otros componentes que exceden a este post.

3. No es lo mismo hablar coreano que escribirlo y leerlo.

Como sucede con el aprendizaje de otras lenguas, entender, hablar, leer y escribir son cuestiones diferentes. Por ese motivo, al momento de inscribirse en una universidad, hay que estar atento a qué es lo que se busca. Por ejemplo –y esto no agota otras opciones– tomemos el caso de la Universidad de Yonsei y de la Universidad de Sogang.

La enseñanza de la lengua coreana en Sogang está dirigida a que el estudiante hable coreano, y se pueda comunicar en las situaciones cotidianas diarias. Soy testigo de que gente que llegó al mismo tiempo que yo a Seúl, hablan coreano como si hubieran estado mucho tiempo aquí. Pero, para cursar una carrera de grado, mejor es pasar por las aulas de Yonsei, que se especializa en gramática y lecto-comprensión. Eso sí: de hablar, ni hablemos.

Los precios de los cursos de 10 semanas son más o menos los mismos en todas las universidades. Por eso, la elección no debe depender del precio, sino de lo que uno quiera aprender.

4. Algunos profesores de coreano insisten permanentemente en que el coreano es fácil de aprender, y el concepto de “rápido, rápido” (“pali, pali”), dificulta el aprendizaje de los adultos.

Que la lengua coreana es fácil de aprender, es un mito que no sé todavía en qué está basado. Y no hay forma de convencerlos de lo contrario. Ésta no es sólo una idea de los docentes, sino que muchos coreanos afirman que su lengua es fácil de aprender. Nada está más alejado de eso.

El problema se plantea cuando los profesores pretenden que uno “aprenda” rápida y memorísticamente la lengua. Los planes de estudio de las universidades están armados de manera tal que en un año y medio –es decir, en seis niveles, cinco días a la semana de clase, cuatro horas por día, y con un vocabulario de 1.000 palabras por nivel– un estudiante pueda hablar como un nativo.

Cada nivel de los programas de coreano está organizado en diez semanas. O sea que en sesenta semanas, se puede completar el aprendizaje. Obviamente, esto está pensado para los jóvenes, pero no para los que dejamos “los veinte” hace tiempo. Esto tiene que ver con el cambio que los seres humanos vamos teniendo a medida que pasa el tiempo.

Cuando somos jóvenes podemos aprender muchos datos, y tenemos mayor capacidad de asimilación de información que no tenga relación entre sí. Pero cuando somos mayores, aprendemos globalmente y en contexto. Por ese motivo, aunque la gramática del coreano es complicada, parece fácil comparada con la cantidad de vocabulario que hay que incorporar.

Sin embargo, aunque el plan de estudios esté organizado para seis niveles, no contempla el nivel de deserción y de repitencia, que es alto. Los estudiantes de posgrado, que tienen seis meses previos de lengua coreana, suelen fallar en los exámenes o, directamente, abandonar el intento del cursado.

5. El coreano es más fácil para los orientales que para los occidentales.

Así como para los latinos es más fácil aprender italiano, portugués y francés, para los chinos y japoneses es más fácil aprender el coreano. Y es que gran cantidad de palabras coreanas tienen origen chino, y hay palabras muy parecidas en las dos lenguas. Por su parte, la lengua japonesa tiene una estructura gramatical como la de la lengua coreana. Y como también incluye caracteres chinos, estos se transforman en una especie de “base común” desde donde partir en el aprendizaje.

El problema que se planteaba mientras cursaba coreano en la universidad, es que los estudiantes chinos o del área de influencia –por ejemplo, Taiwán o Hong Kong, en donde aprenden también chino mandarín– avanzaban más rápidamente que el resto de los compañeros, y los profesores los tomaban como la “medida” de la rapidez del aprendizaje. Si los estudiantes chinos avanzaban, los demás teníamos que seguirlos.

6. La lengua coreana no tiene ninguna palabra que nos signifique alguna cosa.

Esto quiere decir que, para los latinos, no existen elementos en los cuales anclar el aprendizaje. Sólo la continua repetición permite que uno retenga las palabras. Ese es el caso de verbos tan comunes como “ir”, “venir”, “estudiar”, “ver”, “comer”, “beber”, etc. Pero las palabras menos utilizadas –y que generalmente aparecen en los exámenes– son un verdadero dolor de cabeza.

La insistencia de los profesores está puesta en que se deben escribir repetitivamente las palabras hasta que se aprendan. Pero hojas y más hojas escritas no hacen que las palabras no utilizadas en el uso diario tengan significado alguno.

7. El coreano tiene palabras tan parecidas –especialmente los verbos– que demanda un esfuerzo extra.

Si procurar retener el nuevo vocabulario es un problema, lo es mucho más tratar de recordar palabras que son muy parecidas. La única solución que encontré para esto fue inventar alguna que otra regla mnemotécnica.

Pero ¿Qué hacer con las palabras homónimas? ¿Cómo saber si tiene éste o aquel significado? La respuesta de los profesores siempre es la misma: depende del contexto.

Ejemplos de esto son los siguientes verbos:

“돕다” (ayudar); “돌다” (quitar); “듣다” (oir); “들다” (1. entrar, 2. llevar, 3. comer)

8. El coreano es una lengua que necesita tiempo, dedicación y práctica.

Es mucho el tiempo que hay que invertir en el estudio de la lengua coreana. Esto perjudica a aquellas personas que trabajan de 9 de la mañana a 5 de la tarde o más horas, porque el cansancio juega en contra a la hora de estudiar, aunque sea en el programa de la noche. Éste es uno de los factores de la alta deserción y de la repitencia.

En cuanto a la práctica de la lengua, algunos –además de pagar el curso– tienen tutores particulares. Otra forma de practicar es encontrar a un coreano o coreana que esté interesado/a en aprender el idioma de uno, y establecer un intercambio de servicios. Sin embargo, otros han llegado a sugerir que lo más efectivo es tener un novio o una novia coreanos, porque durante el noviazgo hay más predisposición a la enseñanza.

9. Todos los libros sobre el aprendizaje de la lengua, pueden aportar algo. Pero no por tener muchos libros se aprende más rápido y mejor.

Entrar a la sección de libros para extranjeros en cualquier librería, es toda una aventura. Como todo en Seúl, hay una gran oferta de libros de textos, diccionarios, gramáticas, etc. (Días pasados estuve viendo los materiales de diversas universidades, y cuando quise acordar, habían pasado dos horas). Por supuesto, la clave está en no comprar lo primero que se ve, sino lo que responda a lo que necesitamos o complemente lo que ya tenemos. Es mejor buscar con paciencia y tiempo si no se quiere gastar dinero innecesariamente. Los siguientes son algunos ejemplos de los libros y diccionarios que hay en el mercado.

El mejor y más práctico, considero que es Korean 6000. Essential Vocabulary, que tiene el vocabulario mínimo necesario para poder rendir los exámenes internacionales de suficiencia de lengua coreana. Con respecto a los diccionarios, son mucho más baratos los coreano-inglés, inglés-coreano que aquellos en español. Y, por supuesto, los precios varían significativamente si el coreano está en Hangeul –más caro– que si está romanizado –más barato.








10. Es mejor hacer el esfuerzo aunque los resultados se vean a mediano o largo plazo, que no hacer nada en absoluto. Cada cual tiene su propio tiempo de aprendizaje.

Las clases de lengua coreana en la universidad pueden ser muy sacrificadas y muy estresantes para quienes trabajan o realizan otras actividades. Se aprende muchísimo en poco tiempo, pero el costo personal y laboral es alto.

Por eso, para quien quiera un aprendizaje a un ritmo más lento que el universitario –pero no menos serio y comprometido– con compañeros que también trabajan o estudian, una excelente opción son los cursos gratuitos que se dictan en The Korea Foundation Cultural Center. Las clases son de dos horas semanales una vez a la semana, a cargo de la red de voluntarios de The Korea Foundation.

Las clases tienen un profesor a cargo con dos o tres ayudantes, que posibilitan que la enseñanza sea más personalizada. La biblioteca del centro cultural cuenta con una amplísima gama de libros de texto de todas las universidades en Seúl que dictan cursos de idiomas y de diccionarios. Por otra parte, en cada clase se entrega el material de estudio a cada alumno en forma gratuita.

• Para más información sobre los cursos de The Korea Foundation Cultural Center: http://www.kfcenter.or.kr
• Para información sobre los tipos de diccionarios, precios, etc., pueden consultarse las páginas de las librerías más importantes de Seúl. Si bien están en coreano, se puede colocar la palabra en inglés en el box, y clickear en “검색”.
Librería Kyobo: http://www.kyobobook.co.kr/search/SearchCommonMain.jsp
Librería Youngpoong: http://www.ypbooks.co.kr/ypbooks/WebHome/main.jsp

2008/10/03

Museo de la Música Tradicional Coreana (The Museum of Korean Traditional Music)

En el predio que integran el Seoul Arts Center, la University of Arts y The National Center for the Korean Traditional Performance Arts, se encuentra el Museo de la Música Tradicional Coreana.

1º piso del museo (Museum’s 1st Floor) Fuente: http://www.ncktpa.go.kr/eng.htm



El lugar tiene un hall central, alrededor del cual están dispuestos distintos tipos de instrumentos de percusión, subiendo las escaleras.

Alrededor de las escaleras (Around the stairs)


Accesorios: Eo y Chuk


Teukjong



Pyeongjong


Pyeongjong: detalles



Geongo


Nogo


Noego


Yeonggo


Geomungo y Tagyeong’s Geomungo


Tagyeong’s Geomungo: Detalle


Janggu


Pungryu Gayageum y Sillageum


Sillageum: Detalle


Banghyang



Teukgyeong (Single Stone Chime)


Yeongdo (amarillos), Noedo (negros), Nodo (rojos)


Jingo


Pak


Pyeongyeong (Stones Chimes)


Eunggo


Sakgo



Masters Hall

Una sala de exhibición recuerda la memoria de los grandes músicos coreanos. En exposición están sus fotografías, algunas de sus vestimentas y los instrumentos que ejecutaban.





Musical Instruments Hall

En otra sala, podemos observar variados instrumentos musicales de cuerdas y de viento, entre otros. Esta sala está conectada con la sección de instrumentos del mundo. Pero de estos no tengo registros fotográficos.













Experience and 3D Animation Gallery

En el museo hay una sala dedicada exclusivamente a que los niños experimenten la música. Aquí ellos pueden practicar con el Janggo y con la cítara. En uno de los costados de la sala hay está la sala de animación 3D donde, a través de maquetas y un programa de holograma con imagen, diálogos y música, los niños pueden seguir las aventuras de un niño como ellos. También pueden tomarse fotografías colocando sus caras en unos paneles.






Old Scriptures Hall

Una sala muy interesante es la de los documentos históricos referidos a la música. Aquí pueden encontrarse textos musicales, antiguas formas de notación, etc.







Para más información:
http://www.ncktpa.go.kr/eng.htm
http://english.visitseoul.net/visit2007en/attractions/modernseoul/modernseoul.jsp?cid=84&sid=616